Estrés, distrés y eustrés

Aunque mucha gente piense lo contrario, el estés no es siempre negativo para las personas que lo sufren. Esto, por raro que parezca, tiene una sencilla explicación, y es que el estrés puede manifestarse de distintas maneras. 

Por un lado, tenemos el estrés negativo, llamado distrés. Es ese que provoca ataques de ansiedad, malestar general, contracturas musculares, y un agobio constante.

Este tipo de estrés puede estar provocado por todo tipo de desórdenes fisiológicos, así como desequilibrio mental y físico. El distrés, para que nos entendamos, es lo que contundente entendemos como estrés a secas.

Sin embargo, existe otra rama o versión de estrés, conocido como eustrés, que puede llegar a ser positiva. El eustrés es una energía que nos lleva a afrontar los problemas y los quehaceres de forma positiva, alegre y eficaz.

La ansiedad típica que puede sufrir una persona cuando tiene un semana o un mes de mucho trabajo por delante, bien canalizada, supone un empujón anímico muy importante que provoca que seamos capaces de tener éxito en cualquier reto que se nos plantee.

Con paciencia, dedicación, esfuerzo y ayuda psicológica, todos nosotros, podemos llegar a ser capaces de orientar el distrés hacía el eustrés, con la consecuente mejora en la calidad de vida que eso supone. 

Para obtener más información al respecto, o aportar cualquier tipo de sugerencia, póngase en contacto con nosotros, estaremos encantados de antenderles. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies