¿Por qué soy tan tímido?

Ser tímido no es sinónimo de aburrido, aislado social o de tener menos valor desde el punto de vista de los demás. 

Cuando somos niños, muchos experimentamos timidez. La primera vez, nos invade una sensación de inseguridad, hablar con personas desconocidas e incluso conocidas se vuelve una actividad complicada, nos sentimos vulnerables y juzgados, a la espera de una aprobación del interlocutor, nos podemos sentir perdidos.

Los adultos se deben valer por sí mismos, sin el halo de protección de unos padres o tutores, por lo que es casi una obligación vencer la timidez. Muchos lo logran por simple supervivencia y con naturalidad. Muchos otros siguen siendo víctimas de esa sensación, llegando, en algunos casos, a padecer ansiedad al tener contacto con otras personas. Es entonces cuando debemos proponernos localizar el problema y hacer desaparecer ese obstáculo a la vida social.

timidez

La clave es volver a encontrar nuestra confianza innata que se perdió por el camino.

Para vuestra información, las personas tímidas no muestran el interior, no porque sea vacío, sino porque les basta con conocerlo ellas mismas, o eso creen. Sin embargo, tienen un mundo interior consolidado e interesante, con muchas cosas que contar y una fuerte capacidad de reflexión. Es ahí donde deben buscar la confianza, es decir, la llave que abrirá la puerta al mundo exterior.

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